Los Icewines.

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Pocas son las ocasiones en las que se pueden probar vinos de otros países y más si estos están a 7000 km. Un viaje al Canadá el verano pasado por parte de unos amigos y el hecho de que trajeran como souvenir dos botellas de estos vinos, fue la excusa para organizar una cata.

VINOSINFO
Lakeview Cellars - 20cl uva: Riesling - Región: Niagara (Canadá) - Maridaje: Queso azul, Roquefort o Stilton Blue.
Lakeview Cellars - 20cluva: Cabernet Sauvignon - Región: Niagara (Canadá) - Maridaje: Queso azul, Roquefort o Stilton Blue.
Vi de Glass - Gramona- 37,5cluva: Riesling - Región: Penedès (Catalunya) - Maridaje: Queso azul, postres de crema i/o mariscos.

Vinos de hielo: ¿ Para el verano o el invierno?

¿Que son?

Icewines de Candá.

Los Icewine o vinos de hielo podríamos pensar que son un tipo de vino de los que ahora se ponen de moda para mezclar con hielo, en verano, y atraer a los jóvenes.

¡Pero por suerte, nada de eso! Son vinos dulces, tradicionalmente de variedades blancas de maduración tardía como la Gewüstraminer o Riesling, aunque también se usan otras variedades, como la Vidal (autoctona de Canadá), la Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y la Chardonnay.

Fueron descubiertos en Alemania (Eiswein) casi por error al intentar aprovechar aquellas uvas que tardaban tanto en madurar y que el invierno y las heladas se les echaban encima, congelando la cosecha. Por sorpresa se dieron cuenta que el poco jugo que conseguían extraer de aquellas uvas congeladas, muy sanas y vendimiadas a mano a -10ºC, tenía una concentración de azúcares muy elevada y con buena acidez, pudiendo obtener vinos dulces naturales de 11%vol, sabrosos y no pesados o densos.

Descubiertos en Alemania casi por error.

La Cata:

Los amigos querían hacer una cena y aprovechar para probar los vinos. Vinos que son caros por la cantidad, 45€ por botella de 20 cl y a repartir entre 16. Ya os podéis imaginar, ¡Un xupito!.

Sirviendo a conciencia.

Así que les propuse probar primero los vinos y después cenar, de esta forma no mezclamos sabores y apreciamos todos los matices.

Como solo teníamos dos botellas de diferentes variedades y a repartir entre varios sin poder repetir, añadí a la fiesta un tercer Iciwine elaborado en el Penedès para poder hacer una comparativa. El Vi de Glass de Cavas Gramona de la variedad Riesling, un icewine elaborado de forma mecánica o artificial ya que se congela la uva en una cámara con nitrógeno. Sí, es un poco de trampa pero esto hace que tengamos un vino bueno y un poco más accesible.

Como no podemos comparar una Kawasaki Z800 con una KTM Duke 125cc aún siendo motos y naked las dos, tampoco haremos una comparativa de los vinos. Cada uno sorprende por una cosa u otra pero si que es verdad que gustaron mucho los del Canadá, ¡lo auténtico se nota!. Son un caramelo sabroso, que llena toda la boca. Fluye por encima de las papilas de la lengua llegando a la zona donde se percibe la acidez, que rebaja la densidad y refresca, conservando todo el sabor. Un gusto que se alarga y la poca cantidad que nos podemos poner ya no nos parece tan poca. Vinos para beber poco a poco y saborear.

Vinos para beber poco a poco y saborear.

El Riesling de Gramona es más vino y representa mejor la variedad. La acides és más marcada indicándonos que tiene mucha vida por delante, así que ya que compre dos botellas una la guardo para más adelante, y para los menos golosos esto es perfecto porque se sentiran bien con un vino dulce. A favor juega su capacidad gastronómica pudiendo acompañar quesos azules, patés, mi cuit, foie, postres con cremas y frutas o para algun atrevido, marisco. Por unos 18€ vale la pena probarlo 😉

Vi de Glass Riesling Gramona.

¡Y ahora, a cenar!

Con la alegría en el cuerpo, no por lo bebido, sino por el buen rollo que se genera en una cata de vinos, empezaron a salir platos y como no otros vinos, aquellos que se guardan en el botellero para ocasiones especiales.

Los vinos de la cena.

Dos botellas de Mas Tortó del Celler de Capçanes (DOMontsant) donde trabaja un compañero, una del 2014 y otra del 2016, mismo vino diferente evolución. Personalmente me quedé con la del 16, más sabor de fruta madura. Otro de los vinos rescatado y también del Celler de Capçanes (no me pagan, que conste XD), es uno de los TOP de la bodega, el Cabrida del año 2009 y que nos dejó impresionados. 10 años le han pasado al Cabrida y estaba riquísimo. Esto habla mucho de la calidad de ese producto y su buena conservación. Y para los que no eran de tinto: el Mireia. Un blanco de bodegas Pinord (DOPenedès) redondo para las cenas de verano en la terraza.

¿Y tú qué dices? ¿Para el verano o el invierno los ICEWINE?

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