Sobre Vinoenmoto

Quien soy.

Soy Marc, de una horneada del 1990, crecí pasando los veranos y fines de semana en la masía donde no podía faltar la televisión narrando las carreras del mundial de motociclismo.

No soy muy consciente de cuando me volví un apasionado de las motos pero imagino que el montar siempre en bici, ver a mi padre que usaba la moto para ir al trabajo y que me gustara montar y desmontar cosas, influyó.

Ya con 16 años empecé a circular y aunque mi primera moto fue una Suzuki Adress 100cc de 2ª o 3ª mano, posteriormente la sustituyó una increíble Yamaha XT125 azul, también comprada de ocasión, y de la que guardo muy buenos recuerdos. Con  ambas motocicletas descubrí la libertad que nos aporta este vehículo, me atrapó y ahora la moto es una parte importante de mi vida.

Con el mundo del vino me ocurrió algo parecido.

En mi casa nunca ha faltado este brebaje ya fuera en el porrón, en la típica bota de piel o en botella.

Los abuelos y mis padres siempre se tomaban su vasito comiendo y en alguna ocasión me dejaban mojarme los labios no siendo fruto de mi devoción.

Aterricé al mundo del vino casi por casualidad y por motivos laborales. Era de los que tomaba refrescos, cerveza y también agua. Por el trabajo empecé a probar el vino, acudir a catas, visitar bodegas, e ir a ferias para profesionales, pero me seguía faltando algo, conocimientos más técnicos que me permitirán entender lo que decían otros mientras movían sus copas delicadamente. Así que decidí sacarme el título de Summiller y adentrarme aún más en este mundillo que te atrapa, apasiona y siempre existe algo por descubrir. 

My Moto.

Mi máquina actual és una Kawasaki ER6N del 2009 (matriculada en 2010) en color negro y en aquel momento la compre porque me hicieron una buna oferta de compra de la XT125cc y descuento en la Kawa. Pero este no era el único motivo su estética a dia de hoy me sigue encantando.

«Su estética a dia de hoy me sigue encantando».

La peculiar óptica en forma de cabeza de abeja le da un aspecto muy personal a esa moto. La comodidad a sus mandos y el sonido del escape, por debajo de los pies, me enamoro.

La dulzura de su motor con buenos bajos y que permite estirar lar revoluciones a cada marcha permite jugar de forma divertida y segura en zonas de curvas enlazándolas de forma fluida. Y enzima los costes són bajos… gasolina, cambios de aceite y neumáticos. ¿Qué más se puede pedir?

No tiene muchos kilómetros por sus 9 años aguantándome, 23.000km, ya que principalmente me ha acompañado en el día a día en desplazamientos interurbanos de unos 5 a 15km para ir a estudiar y a trabajar.

Pero en últimos años le he estado sacando su jugo rodando por las increïbles carreteras que tenemos en las montañas de Prades, Serra del Montsant, zona de la Terra Alta, Alt Camp (Poblet) y el baix Penedès. Curvas y más curvas con paisajes que, en ocasiones, vale la pena pararse, parar el motor y contemplar el entorno y el ruido de la natura.

Con La Pépi, como la llamo yo, he realizado mi primer viaje siendo una experiencia que me encanto y que espero que melle lleve a muchos más lugares y sumemos aventuras y hagamos grande el proyecto de Vino En Moto.