Probamos la Benelli TRK 502X

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¡Por fin! Así es como definiría la prueba de la TRK que unos meses antes ya había visto de cerca en el concesionario de Benelli en Tarragona y tuvimos una interesante charla entre Artur Aragonés (el comercial). Intercambio de opiniones, salir de dudas sobre algunos rumores y la oferta, por parte de Artur, de dejarme probar su TRK 502 X.

Un lunes cualquiera casi por casualidad, sin tenerlo planeado y después de una llamada a MOTOROC Tarragona, me encontraba a lomos de la TRK propiedad de Artur, con 11000 km y que usan como Demo y también para viajes que hace Artur con su empresa Eutiches.

Llego justo al suelo y aunque la estabilidad de la moto es buena, el volumen y el peso de esa moto, me hace sentir un poco tenso, para que nos vamos a engañar…

En asfalto:

Iniciamos la prueba por autovía y te sientes poderoso. La Benelli tiene presencia y se hace ver entre los conductores dando seguridad. Me siento agusto, todo va muy fino. El motor reacciona muy bien, la caja de cambios y el embrague son muy suaves, a lo mejor demasiado para mi, soy de los que les gusta oír cómo engranan las marchas, el típico «Clonck».

Con facilidad llegamos a los 100 – 120 km/h y te das cuenta de que a esta velocidad se pueden devorar kilómetros con esta moto. Es cómoda y en ese momento te olvidas del peso o incluso lo agradeces ya que dá aplomo sobre el asfalto. La buena protección aerodinámica, la posición de los brazos relajada, pocas vibraciones, asiento blando y espalda erguida, vamos, que casi me voy a Andorra a comprar el pan y vuelvo.

En el interior de los pueblos por los que pasé no me sentí tan a gusto por el tema del peso y la altura, frenaba con antelación para evitar alguna frenada brusca y no tener que estirar el pie para tocar el suelo. Hablando de los frenos, la verdad es que nada de tacto esponjoso como he visto en algun blog o vídeo, el tacto era agradable y no tuve la sensación de que faltara frenada y el ABS nada intrusivo.

Se mueve bien por las calles, el angulo de dirección y el ancho del manillar juegan a favor de la maniobrabilidad, pero tendrás que tomar muy bien las medidas para pasar entre coches. Y a la hora de aparcar habrá que tener práctica con el caballete central, dado que el resorte para bajarlo queda justo por detrás de la estribera del pasajero en una posición algo incómoda.

Las Suspensiones se comportan bien como casi todo el conjunto, absorbiendo todas las irregularidades de la carretera, como la clásica tapa de claveguera más hundida o un reductor de velocidad exagerado.

Una Moto de este estilo ya imaginaba que funcionaria bien sobre el asfalto así que era el momento de ponernos, los dos, a prueba en lo marrón.

En Offroad:

Entro al pueblo de la Selva del Camp y aprovecho, ya que voy con una trail, para subir a la ermita de Sant Pau. El camino de acceso en su primer tramo es de hormigón algo roto y a la mitad se convierte en una pista de tierra en subida.

Test en offroad

A la TRK no le cuesta subir y en algunas zonas con piedra suelta agarra y sigue la trazada sin problemas. Las suspensiones también ayudan absorbiendo y no rebotando, manteniendo el control todo el rato. Y en la bajada lo mismo, buenas sensaciones, jugando con el freno para derrapar en alguna curva y ayudar a mover el conjunto. Frenos en los que se puede desconectar el ABS y percibir todas las sensaciones.

En otro camino estrecho poco transitado, como mucho por BTT y algún tractor, entre la población del Morell y Constantí, aprobecho para observar el comportamiento en zonas más rotas con piedras sueltas que ya no son simple grava y encontrándome charcos, vegetación, surcos y ramas de árboles que hay que esquivar. ¡Pura diversión!

En este tramo me volvió a gustar el funcionamiento de las suspensiones, que revisando su recorrido en casa, 145mm en el caso de la horquilla, aún me sorprendió más, ni blandas ni duras, firmes. Y destacar también el buen comportamiento de las ruedas de 19″ y 17″ calzando unos neumáticos Metzeler Tourance que van a las mil maravillas en casi todos los terrenos y pasando por encima los obstáculos sin demasiados problemas.

Llantas de 19″ y 17″

La posición encima de la moto en campo ya no es igual de cómoda como en el asfalto. Las estriberas están algo adelantadas, que sentado se agradece, pero en cuando te pones de pie adelanta la posición del piloto y la forma del depósito de gasolina molesta un poco a la altura de las rodillas. Seguramente esto tenga solución cambiado la posición del manillar con unas alzas y una mejor técnica de conducción en offroad. Pero no es preocupante.

Conclusión:

Me gusta:

  • comportamiento general.
  • Comodidad y postura.
  • Consumo de gasolina.
  • Es muy viajera.
  • Va bien en pistas y caminos.
  • Precio.

No me gusta:

  • El Peso (para mi excesivo para el día a día).
  • Acabados de plástico simples en el caso del tablero y pulsadores (ya con uso).
  • Pude ver óxido en algunas partes. Yo no siendo de los que limpia la moto siempre, mi kawa en 9 años no tiene nada de óxido.
  • La imprecisión del tablero como en el indicador de gasolina y el Neutro.
  • Muelles de los caballetes muy simples, tubo de líquido refrigerante y sensor de caballete expuestos.

La TRK 502X es una moto que tenia muchas ganas de ver i probar. Una moto que se a vendido en cantidad y la gente parece estar satisfecha con ella y la marca. En mi caso me gusta la estética y el funcionamiento pero me da pereza llevar un «barco» de 230kg. A lo mejor si llegara con un poco mejor al suelo con los pies mi visión sería otra. La Benelli me gusta y al mismo momento me genera reticencia, así que me sigo preguntando:

¿Podría la Benelli TRK 502X ser mi próxima moto?

Si eres propietario de una TRK deja un comentario con tus impresiones. ¡Te lo agradecere!

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